29.12.06

Canción Distorsionada


“Ni la bengala, ni el rock and roll a nuestros pibes los mato, fue la corrupción, pone una flor adelante del nick ( f ) para recordar lo sucedido con los chicos de cromañon”…
Esto me pasaron por el msn. Una niña de 14 años, osea cuando paso lo del boliche de once ella tenia tan solo 12…
La verdad oculta bajo la piedra pesada de la ignorancia y la comodidad. Siempre será como ese pedacito de plantilla que no termina de acomodarse en el zapato, es como un trozo de roca sin serlo, pero incomoda desde su indivisible lugar.Al recibir ese texto, me recordé en la adolescencia, aquella ahora tan lejana, rodeado de humo, luces y acordes de libertad.Recuerdo que me gustaba demasiado replantearme que fue lo primero, el huevo o la gallina, o viceversa. Sacando siempre una conclusión distinta, tan distinta como los puertos donde naufrague.
Ahora, a dos años de la tragedia me pregunto si los factores que actuaron esa fatídica noche, se preguntaran, como yo alguna vez, si primero fue el huevo o la gallina.Desde la más sincera de mis palabras no comparto para nada lo que predica ese texto. Pero si creo que lo que paso esa noche tiene mucho que ver con el: “Yo Argentino”, que tanto nos pesa…La ignorancia y la falta de responsabilidad propia fue la causal del porque la parca se llevo 194 almas con ella esa noche, el festín venia con fuegos artificiales de regalo. Y la mujer de negro lo sabía.
Siempre la pérdida es dolorosa, hasta incomprensible, y por ello se suele actuar con sed de venganza, ciega, enferma, hasta la locura.Asumir que los chicos fueron los inconcientes, los protagonistas y antagonistas de la tragedia, el verdugo y el condenado. Asumir semejante situación no debe ser fácil de digerir. Pero asumir que la tragedia paso, fue real, existió. Quizás ese sea el trago mas amargo, asumir que a dos años de esa noche todavía seguimos debatiendo las cosas sin un orden de prioridad. Más que el que dicta la venganza o la conciencia del que aprovecha la situación para hacer caer a sus enemigos políticos.
Tener piel de padre, de hermano, amigo, en una situación de esta magnitud no debe ser una empresa fácil de manejar. Darse cuenta que no se aprendió que una bengala encendida en el lugar equivocado es invitar a la fiesta a la muerte.Dejar tu simiente en un baño improvisado de “guardanenes”, solo para sentir la potencia de una guitarra distorsionada. El estado tiene su culpa, pero hasta cuando cargaremos tintas que no escriben.Porque si los padres hubiesen controlado a los chicos tampoco hubiese pasado eso. Porque si los chicos se hubiesen controlado tampoco pasaba eso. Si nos controláramos nada hubiese ocurrido. Porque cuando nadie te cuida.... cuídate.
Si aceptáramos que en una situación así, ves a alguien prendiendo una bengala y no te quejas, sino haces algo, sos cómplice.-Hubo quien lo hizo, y hasta algunos festejaron ese acto de rebeldía, ese agite para que el pogo fuese mas intenso, y se perdió lo más intenso, la vida.
A vos te pregunto, ¿en tu casa prenderías una bengala?
¿No? Entonces entendes que no podes hacerlo en un lugar cerrado y esa gente lo sabia y le calentó un pedo las demás vidas, y a los otros les calentó un pedo su propia vida. Por favor decime en donde entra el estado en esto. En donde entra callejeros cuando les pidieron que no hagan eso.Ahora la pregunta es como al comienzo, ¿el huevo o la gallina?. ¿Los chicos que prendieron la Bengala o el estado que no estaba ahí? ¿Quién?
Minimizando el asunto por minutos te reformulo la pregunta:
¿Si tus padres se van de vacaciones y te dejan a vos solo, sola en tu casa, vos prenderías dentro de tu casa una bengala????
Seguro que no, porque sabes que eso no se hace...
Y si lo haces todo el mundo va a hablar mal de tus padres y tienen razón porque serian en ese caso irresponsables, pero no toda la culpa es de ellos, porque vos sabias que eso no era lo correcto y lo hiciste, osea jugaste con fuego y te quemaste... pero nadie te obligo, lo hiciste a conciencia o de pura rebeldía,
Entonces hablemos en serio de esto, es un debate necesario, la conciencia colectiva lo pide en un grito desgarrador. Llevemos a ese grupo de padres que responden a necesidades creadas e intereses de un sector de la sociedad al debate real, ellos no reclaman por los que tiraron la bengala pese a las advertencias, ellos no se hacen cargo de lo que nos toco por ser una sociedad hipócrita, ellos solo tienen sed, ellos quieren cabezas políticas...
Entonces recordemos cromañon como una tragedia culpa de la inconciencia, de la liviandad con la que nos tomamos las cosas, aprendamos y dejemos de reclamar pelotudeces que no nos hacen bien, reclamemos lo justo.El tiempo cura las heridas, pero deja cicatrices, mostrarlas es tarea de todos porque lo que no te mata, te duele, lo que te duele, te hace más fuerte.

28.12.06

breve locura


Quisiera recostar mi figura en el eterno ocaso de tus ojos, dejarme llevar por el entramado de tus labios, hasta que la frescura del amanecer nos indique un nuevo despertar…
La vida es ese arrebato del cual después posiblemente te arrepientas pero de que se trata esto. ¿De prohibirse o de disfrutarse?
De que sirve conocer la delgada línea que separa lo que quiero de lo que debo, si al final nada de eso es real, mi boca te reclamara por las noches, y a luz diurna mi alma cobarde será toda una sombra en mi...
Al brillo de las estrellas podré convertirme en ese desesperado animal aullando por la dulce miel de tus pechos, pero al despuntar el primer claro de luz, volveré a ser solo un humano mas, con el sueño de haber sido el extraño que montado en la valentía te arrebata lo más íntimo, lo más preciado.

11.12.06

carta a papá


Pá...
Hola, como estas, tus cosas bien? Los problemas te llevan a viajes de amargura, no les hagas caso, siempre será así, para eso están.
Papá, la verdad de esta carta es un hecho sin aparentes motivos verdaderos, pero de un alto valor sentimental...
Te acordas cuando eras entrenador de básquetbol? ¿Si?, que lindas épocas!!!!
Si te acordaste de eso no puedes dejar de revivir la cantidad de viajes que realizamos juntos, vos como entrenador y yo como jugador. Exactamente a eso voy, a uno de esos tantos viajes que hicimos juntos, obviamente, yo me sentía celoso de tener que compartirte con todos mis compañeros, al fin y al cabo, vos eras mi viejo y no el de ellos, ellos tenían a su propio padre al igual que yo, pero bueno cuando se es chico cuesta compartir. Estoy seguro que te costara recordar un viaje en particular, ese que íbamos desde nuestro pueblo, hacia Córdoba, la capital. Una vez adentrados en la ciudad alguien arrojo desde la ventanilla del ómnibus una lata de gaseosa contra un auto. ¿Te acordas? Era un Renault 12 azul, de chapas gastadas, ¿y del hombre? Era pelado y estaba muy enojado, ¿ahora te acordas?, ¿No?, el hombre se puso mal, hizo frenar el colectivo y nos re puteo, ¿no te acordas? Dale hace un esfuerzo. Que me vas a decir que ya te olvidaste que después de discutir e intentar hacerle entender a ese señor que había sido un descuido, que no era una agresión hacia su persona, entraste nuevamente dentro del ómnibus y con cara y voz de muy enojado, preguntaste ¿Quién fue el que tiro una lata de gaseosa por la ventanilla?
El silencio que provocaste fue aterrador, y para más, nadie contesto a tu pregunta. Con la negativa de respuesta, nos pegaste tremendo reto a todos porque nadie se hizo cargo y así sin más, diste media vuelta y te colocaste en tu asiento.
Bueno Papá, hoy, mucho tiempo después debo confesar porque en mi cabeza da vueltas mi sentimiento de culpa. Fui yo y lo hice porque me molestaba compartirte con todos mis compañeros.
Ahhhhhhhh, que bien me siento sin ese peso dentro de mí. Perdón por no poder haber hablado en ese momento quizás las cosas hubieran sido de otra manera, se que lo que hice estuvo mal, lo aprendí en el instante, y hoy, al escribirte esta carta sin motivos aparentes, me doy cuenta de que todo esto parece una pelotudez, pero no lo es, este simple hecho que a vos te costo mucho recordar, porque estoy seguro que lo lograste, para mi fue, hasta este momento, algo muy pesado en la vida, algo que marco mi forma de ser. Viste vos ni te acordabas de esto y yo estuve todo este tiempo recordándomelo, No será a lo mejor que no te acordabas porque el hecho no te pareció importante, pero de hecho para mi lo fue, porque arroje la latita contra ese auto, llamando tu atención hacia mi, porque quería escuchar lo que tanto me querías, y lo que obtuve fue que nos retaras a todos.
Papá una sola cosa más, no se te ocurre que esta carta sea como la lata que tire, debo confesar que otra vez estoy tratando de llegar a vos para que me digas lo cuanto me queres. Vos sabes cuanto te quiero porque vivo diciéndolo, pero no logro que me lo digas, espero que al leer esto te des cuenta de nadie tiene el tiempo comprado y que mientras estoy escribiendo y releyendo esta carta el tiempo pasa sin siquiera darme tregua. Me hubiese gustado no tener que gastar el tiempo escribiendo esto y aprovecharlo para estar con vos, escuchar tus anécdotas, tus aventuras, y simplemente escucharte decir, “Hijo, te quiero”...


P.D.: Quisiera aprovechar este momento para disculparme con el señor del auto.

7.12.06

La Cultura


Venia caminando por el centro como quien no escucha y de pronto una mano amiga me rapiño el vento, y enseguida me di cuenta de que no estaba solo, mire el cielo y en ese momento se me prendió la lamparita, Kammerath, que justo pasaba por detrás de mí me saco la lamparita y corriendo me grito, tranquilo Molina, no te preocupes, es para la avenida olmos...
Yo sin entender nada, solo sé que me quede ahí sin mi foquito de pensamiento, pero la vida da segundas oportunidades, entonces volví a pensar, pero esta vez a la luz de la vela, y corrió dentro de mí, esa canción de león Gieco, “la cultura es la sonrisa que vive en todas partes”, y les juro que se me cayo un lagrimon, pues si la cultura es la sonrisa, y vive en todas partes, que es lo que vive y llora por estos lados, así que me dispuse a averiguar que es la Cultura, y me dirigí directamente hacia el ministerio de cultura de Córdoba, pero cuando llegue, en la pared de la izquierda de la puerta había un cartel que me hizo dudar, decía: A.C.C. (Agencia Córdoba Cultura), pues pensé que seria una agencia de esas que te venden todo tipo de excursiones, pero saque el mata burro y sobre agencia decía: Empresa comercial destinada a la gestión de asuntos ajenos. Ahí la cosa me iba quedando mas clara la cultura es un asunto ajeno para estos lares, y el que la quiere debe comerciar con la agencia, no obstante decidí ingresar para consultar sobre el tema en cuestión, subí las escaleras y traspase la puerta y pude divisar hacia un costado un mostrador y un señor que fumaba, me acerque, él me miro y me dijo con voz de mando: ¡Que desea! , ehh! Vengo a ver como es el tema de la cultura?, Como la desea?, pregunto el hombre, y yo medio atónito le conteste ¿qué?, ¡Siii!, Cómo la puede pagar?, heeeeeeee, le dije, no puedo pagarla. - Ahh, entonces vaya al mostrador que esta en el cuarto piso, saque un numerito y espero sentado! – me contestoEnfile para el ascensor, y me grito, no anda, suba por las escaleras, dude un segundo, pero le hice caso, subí los cuatro pisos y al llegar no había nadie, saque el numerito y me quede sentado. En eso llego un señor que salía del ascensor me dijo, Molina, como andas tanto tiempo!!!, yo lo mire de reojo, y él siguió diciendo, Que te trae por acá? La cultura, le conteste. - La cultura? Ahhh, pero eso lo compras en la planta baja – me dijo. Si me la intentaron vender pero no la puedo comprar. Ah noo, Molina como no, un tipo como vos, no puede andar sin cultura, tenes que comprarla. Pero la cultura no se vende, le replique, Estamos en Argentina, todo se puede, todo se vende, aprende Molina, aprende!!!, Salí corriendo, baje los cuatro pisos por la escalera, y huí despavorido hacia la calle, mientras salía vi a un hombre de vestimenta bastante fina, comprando algo en el mostrador de entrada.Cuando llegue a la calle, dije, esto no puede ser verdad, la cultura no se vende, grite fuerte, y una chica que pasaba por ahí me dijo, Maestro, disco es cultura, no querei comprar unos cd truchos, La mire, y dije para mis adentros esto es una pesadilla, corrí hasta el primer taxi que vi, me tire de cabecita para adentro del mismo y le pedí que acelerara rápido. El tachero me pregunto: “hacia donde nos dirigimos”. Hacia la casa de la cultura, conteste.
Intuía que ahí, la cultura debía vivir.
El taxista, me comento que era recibido de Técnico Superior de Turismo pero como no encontraba trabajo, le caía regio el trabajito de taxista. Ya que debes en cuando paseaba a algún turista por la ciudad. Le pregunte si sabia lo que era la cultura, Pues claro que lo sé, dijo orgulloso, es el resultado de cultivar los conocimientos, y aplicarlos en conjuntos para el bien de la sociedad. Me quede pensando en eso de cultivar. Llegamos a destino, dijo, le pague y me baje sonriendo pues ya tenia algo de cultura.
Al divisar la casa de la cultura, la vi envuelta con papel higiénico, y pensé, cuando uno cultiva, después cosecha, obviamente ingiere lo que se cosecha y como todo, de alguna manera sale de nuestro cuerpo, así que ahora entendía como ese noble elemento rodeaba a la casa de la cultura.
Salí caminado para el lado de la peatonal, y llegue hasta la plaza san Marín, me senté, estire las piernas, en eso, llego un pelado que armo su instrumento y empezó a tocar canciones de todas partes del mundo. Como demostrando a esta ciudad, que la cultura esta mas cerca de lo que creemos, y que no la esparce ningún tipo de reality show, ni la prensa amarillista, y mucho menos esos programas de chimentos. En eso se me acerco un chico de la calle y me pedio una moneda, como no tenia cambio lo invite a que fuéramos juntos a comprar algo de comer y los dos nos quedamos sentados en el banco de la plaza, escuchando a ese pelado que cantaba una canción de León Gieco que dice: Ay, ay ay, que se va la vida mas la cultura se queda aquí.-
Teto Molina